A los gatos les viene bien una sesión de belleza

Bañar a los felinos resulta ser una excelente estrategia para su sociabilización.
Por María Paz Carvajal
Es verdad que no son fanáticos del agua y que suelen hacerse su propia limpieza, pero que los gatos no necesitan ser bañados ni acicalados por sus dueños es una errada creencia.
Antes se pensaba que las "sesiones de belleza" eran sólo para gatos de exposición, pero no es así. Pueden perfectamente realizarse en la casa, más aún cuando se tiene felinos de pelo largo, comenta la médico veterinario del recién inaugurado Centro de Referencia Médico Felino Moggie Cat's, Marcela Valenzuela.
"A pesar de que los gatos se sociabilizan a temprana edad, incluso en el útero de la madre, los baños son un recurso más que ayudan a ese proceso. Al cortarles las uñas, cepillarlos, someterlos a un baño, va a darse un contacto mayor con el dueño, permitiendo que sea menos agresivo en edades más tardías", explica.
Ayuda también a observar la piel del animal detectando a tiempo sarnas, tiñas, piojos o pulgas (ojo, que las pulgas comienzan a proliferar en esta época de más calor y, a veces, se hacen resistentes a los antiparasitarios).
Por lo demás, los gatos de pelo largo arrastran ramas, palitos o espinas que hay que sacar para evitar heridas.
La primera vez:
Para que la experiencia no resulte un inolvidable estrés para el gato ni un festival de arañazos para el amo, se recomienda seguir ciertos pasos.
Lo esencial es partir intentándolo desde pequeño. Esto es a los tres meses de vida, ya que es necesario esperar que el gatito haya recibido su primera vacuna.
Antes de poner manos a la obra, se debe elegir un lugar al interior de la casa (para que no salga arrancando) y preparar el baño: poner agua en el lavamanos o en una fuente e ir acostumbrando al gato al ruido del agua, por ejemplo, moviéndola con la mano. Se le empieza a mojar hasta finalmente meterlo, siempre sosteniéndolo con las manos; que la fuente no tenga más de 10 centímetros.
"El baño debe ser rápido, para luego seguir con el secado. Aquí también hay que acostumbrar antes al gato al ruido y al aire que tira el secador, y utilizar la potencia más baja", dice Valenzuela.
Finalmente, se le cepilla. A los de pelo largo se les puede aprovechar de cortar un poco el pelo, pero cuidando de no pasar a llevar la piel. Asimismo, es una buena instancia para cortar las uñas, en caso de que el animal viva en departamento y no tenga un buen desgaste natural. Ojalá, eso sí, que la primera "manicure" sea asesorada por un profesional y que se empleen cortauñas especiales para gatos.
Respecto de los accesorios, Marcela Valenzuela sugiere usar sólo champú para gatos, pues el PH de su piel es muy distinta a la de perros y seres humanos.
Aprovechando el buen tiempo, lo mejor sería repetir este procedimiento una vez al mes, para generar el hábito. Cuando ya se ha superado esa tarea, se puede realizar cada tres meses.
Fuente: www.emol.com (Sábado 15 de Octubre de 2005)
Foto: El Mercurio
(http://diario.elmercurio.com/2005/10/15/sociedad/mas/noticias/3AEA0B12-C1F2-4FFC-94E3-43E577312124.htm)












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